Imposición del Gobierno

El Gobierno obliga a los usuarios con autoconsumo a pagar si se enchufan a la red
Energía Solar

El Consejo de Ministro aprueba la ley que fuerza a estos usuarios a abonar cargos como los incentivos a las renovables o la deuda con el sector eléctrico

Las asociaciones fotovoltaicas critican que perjudica a los pequeños consumidores al no dejarles vender el sobrante

El Gobierno ha aprobado el real decreto sobre autoconsumo eléctrico, una actividad por la que los consumidores pueden producir su propia electricidad, sobre todo con paneles fotovoltaicos, en lugar de comprarla a las empresas comercializadoras tradicionales. El Consejo de Ministros ha dado su visto bueno a la medida después de varios retrasos -la primera intención era sacarla adelante antes del verano por la polémica sobre el denominado ‘impuesto al sol’.

Y es que la normativa prevé una serie de cargos para los consumidores que generen su propia energía pero que estén conectados a la red. Es decir, para quienes tienen un contrato de suministro para cuando no obtengan suficiente electricidad por sus propios medios, por ejemplo, por la noche, en el caso de los paneles solares. Una decisión que ha concitado el rechazo de asociaciones de consumidores y del sector fotovoltaico.

En este sentido, el ministro de Industria y Energía, José Manuel Soria, ha señalado que el autoconsumidor pagará los peajes “pero sólo en la medida que utilice la red”. Estos costes hacen referencia al transporte o distribución de la electricidad y de los que estará exento si no se engancha a la red. Sin embargo, sí deberá pagar como “cualquier otro consumidor” los costes de la amortización de la deuda eléctrica, del incentivo a las renovables o de los costes extrapeninsulares.

El Gobierno defiende la medida porque considera que estos consumidores deben contribuir a sufragar las infraestructuras energéticas porque también utilizan el servicio. En caso contrario, según el departamento que dirige Soria se habilitaría una subvención a costa del resto de consumidores.

Duras críticas


Además, la normativa señala dos tipos de modalidad de autoconsumo. Por un lado, tener una instalación inferior a los 100 kW de potencia con el que pueden verter a la red el sobrante de electricidad pero no venderlo. Y un segundo tipo con una potencia superior a 100 kW en el que pueden vender el sobrante y que se les comprará al precio horario del momento que vierte esa energía. Asimismo deberán estar inscritos en el registro productores de electricidad.

Precisamente esta medida es una de las más criticadas por las asociaciones de consumidores al considerar que sólo busca beneficiar a las grandes eléctricas al impedir que los pequeños productores puedan vender sus excedentes. En este sentido, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) ha considerado que la medida del Gobierno “entorpece el desarrollo del autoconsumo” en lugar de promoverlo.

También han lamentado que en la regulación no se contemple el balance neto, una fórmula implantada en países como Estados Unidos o Francia por la que los productores pueden ceder la electricidad sobrante a la red y a cambio poder recuperar esa misma cantidad de energía sin ningún cargo cuando la instalación no lo genere por sí misma.

En cualquier caso, la normativa puede tener los días contados. Y es que todos los partidos de la oposición firmaron en junio un manifiesto en el que rechazaban el entonces borrador de la normativa y se comprometían a derogar la norma si llegaban al Gobierno.

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